¿Cómo elegir el campamento de verano para los niños?

Durante las vacaciones los campamentos de verano son una alternativa para que los niños salgan de la rutina familiar y hacer cosas nuevas. “Todo ello supone abrir su mente a nuevas posibilidades, les da la oportunidad de conocer nuevos amigos y elaborar estrategias de acoplamiento social”, comenta José Manuel Suárez, presidente de la Asociación Profesional de Pedagogos y Psicopedagogos (Apega) en Galicia.

Sobre cómo potenciar las habilidades sociales de los niños en los campamentos, Carolina Ruiz, psicóloga y experta en Psicoterapia y Psicopatología en la Infancia y la Adolescencia, explica que estos lugares les obligan a comunicarse con personas fuera de su entorno, resolver problemas y mejorar su compañerismo y el trabajo en equipo. “También es un buen momento para inculcarles el sentido de la responsabilidad porque han de ser autónomos a la hora de cuidar sus pertenencias o el aseo personal y, en segundo plano, mejorará su autoestima por la satisfacción de alcanzar sus objetivos.

Consejos para elegir el campamento de verano

Está claro que estas actividades tienen beneficios para los más pequeños y ahora surge la duda, ¿cuál es la mejor opción? Estas son las recomendaciones que Suárez y Ruiz a la hora de tomar la decisión.

1. La planificación previa

“Lo mejor es organizar las vacaciones de verano con tiempo y aprovechar las ventajas que ofrece internet para buscar y comparar distintas alternativas”, sugiere Ruiz. En este punto, el presidente de Apega en Galicia afirma que la planificación a veces depende de cuestiones externas a la familia como la convocatoria de las plazas, si éstas son públicas, cómo haya terminado el curso o que las actividades ofertadas sean adecuadas al menor. “En cualquier caso, cuanto antes se gestione más posibilidades de encontrar la mejor opción”, subraya.

2. La edad del niño

Según Suárez, los centros están principalmente diseñados para niños a partir de los 8 y 9 años, y jóvenes entre 14 y 16 años, ya que a esas edades los menores pueden estar separados de sus padres sin problemas. “También existe campamentos urbanos para los más pequeños, donde están fuera de casa un par de horas al día, con un horario similar al escolar”, añade. En cambio, Ruiz apunta que para tomar la decisión es más importante basarse en el carácter del niño: “No depende tanto de la edad como de su personalidad, la madurez y la autonomía, así como de otros factores como si va o no acompañado y sus experiencias previas”.

3. La duración del campamento

Como ya se ha citado en el apartado anterior, el tiempo que el menor estará fuera debe organizarse en función de si está acostumbrado o no a dormir fuera de casa y, si es la primera vez, Ruiz recomienda que sea durante un par de días porque la finalidad es que lo pase bien. “Normalmente suelen ser una o dos semanas, aunque depende de la propia entidad organizadora o los planes familiares para el resto de la vacaciones”, matiza Suárez.

4. El tipo de actividades

Existen campamentos de aventura, deportes, idiomas, con animales… pero, ¿cuál es el más indicado para cada niños? Ambos psicólogos coinciden en que es esencial contar con la opinión del menor e implicarlo en todo el proceso. “Si queremos potenciar alguna habilidad concreta, es mejor hacerlo valorando sus gustos e intereses”, aconseja Ruiz. En cambio, Suárez considera oportuno no dejarse influir por peticiones que pueden ser pasajeras y, si es la primera vez que van a un campamento, es preferible que lo hagan acompañados de un hermano o un amigo.

5. Necesidades especiales

Para aquellos con requerimientos especiales por discapacidad o alergias Suárez recuerda que hay lugares adaptados a sus características tanto por el tipo de programación como por la accesibilidad. “Para su elección, los padres sólo deben tener en cuenta, como en los demás casos, las preferencias y las aptitudes que quieren desarrollar en sus hijos”, detalla. En este sentido, Ruiz añade que existen varias asociaciones que ofrecen opciones dirigidas a la población infantil y juvenil con alergias así como otras entidades sin ánimo de lucro organizan campamentos para integrar a los menores con discapacidad.
¿Qué errores debemos evitar al elegir el campamento de verano?

El consenso familiar para elegir el campamento es imprescindible, por eso, Suárez indica que uno de los errores más frecuentes es imponer la opinión a los hijos o basarse en la proximidad del centro. “Siempre es mejor que se equivoque el hijo en su elección y por lo tanto le sirva de experiencia, a que lo hagan los padres y el niño sienta que ha perdido el tiempo”, aclara.

Por otra parte, Ruiz recuerda que basar la decisión exclusivamente en que el pequeño esté acompañado por compañeros de clase no es lo más acertado. “No debemos de olvidar que una de las ventajas es hacer nuevos amigos y potenciar las habilidades sociales”, afirma. A su juicio, también conviene prescindir de expresiones como No te preocupes, toda va a ir bien, ya que el niño puede creer que existen motivos para preocuparte.

Fuente: CuidatePlus