Están acosando a mi hijo
Podemos decir que un niño o un joven sufre acoso cuando se utiliza contra él cualquier tipo de fuerza o estrategia para atemorizarle, acobardarlo, herirle, amenazarlo, chantajearlo o excluirle. Este acto además es intencionado y generalmente se repite, nunca es un acto aislado. En ocasiones el autor puede justificar la acción diciendo que es sólo una broma, pero dicha acción nunca es aceptable.
Tipos de acoso
En primer lugar podemos hablar del acoso físico, este incluye golpear, empujar, tropezar, o cualquier otra manera de utilizar la fuerza física para causar un dolor. En el caso de que se trate de insultos, comentarios humillantes, engaños, simulaciones o motes hablaremos de acoso psicológico o emocional. Por otro lado cuando la intimidación supone excluir o alienar a una personar de un grupo, difundiendo rumores y falsos comentarios que lo aparten del grupo, incluso haciendo un silencio a su alrededor, excluyéndolo de toda actividad grupal le llamamos acoso social. Por último podemos citar el acoso discriminatorio dirigido hacia una persona a causa de su orientación sexual, etnia, nacionalidad, religión, nivel económico y/o cultural, apariencia física, o cualquier otro indicador que lo pueda hacer diferente. Todos estos tipos de acoso se pueden realizar de un modo directo, ante la presencia de otros compañeros o amigos, o puede realizarse a través de diferentes medios de comunicación, muy utilizados en la actualidad tales como redes sociales, chats, mensajes de texto, foros,…. En este caso se suele nombrar como ciberacoso. Añadir que cualquier persona puede ser el acosador, un compañero, familiar, adulto próximo, vecino,…
Efectos del acoso
El acoso afecta principalmente a las emociones y los sentimientos, a la autoestima y a la percepción de seguridad. También daña considerablemente la capacidad para establecer relaciones con otros iguales. Generalmente no se suele detectar en el primer momento ya que es un proceso complejo que normalmente se viene arrastrando de tiempo atrás. Además hay una tendencia de los niños y jóvenes victimizados a ocultar su situación hasta que esta es muy desesperante.
Debemos estar alerta si observamos en el joven síntomas de estrés, ansiedad y/o depresión que se manifiestan en dificultades para dormir, falta de apetito, incapacidad para estudiar y cumplir con su tarea escolar bajando sus resultados escolares; quejas somáticas que utiliza para no asistir al colegio; o rechazo a salir a la calle en tiempo de ocio o quedar con algún amigo. Puede darse, en casos extremos, propensión a tener ideas suicidas.
¿Cómo es el proceso de acoso?
Hay una víctima que tiene algún rasgo que lo hace más débil o diferente. El abusador normalmente ve la agresión como una manera de tener poder sobre sus amigos, carece de empatía, es popular entre sus compañeros, y suele saber ocultar a los adultos sus conductas y dejarlas muy visibles en su entorno de iguales para reforzarse. Esta situación de acoso requiere de un público, que o fortalecerá el acoso o lo mitigará. Así podemos encontrar partidarios, que apoyan al acosador, se ríen, y lo alientan; también pueden estar los silenciosos que observan y conocen, pero no dicen nada, su silencio es una forma de aprobación; y por último los defensores, suelen ser los menos, consuelan a la víctima y suelen tratar de frenar las agresiones.
El acoso suele comenzar con bromas o provocaciones a las que el agredido no da una respuesta adecuada y hace que los acosadores lo encuentren gracioso y le den valor. Poco a poco, día a día va aumentando la intensidad de la intimidación. Comenzarán los motes, los comentarios negativos entre los compañeros, las bromas pesadas, pequeños hurtos o chantajes, para convertirse en situaciones realmente dolorosas y excluyentes. Al principio, ante la queja del niño acosado, tanto padres como profesores restan importancia a estas situaciones, provocando el silencio del maltratado y el crecimiento de los acosadores por falta de límites claros y de la intervención del adulto.

Dolores Armas
Lic. en Psicopedagogía
Fuente: Carriola


