Perjuicios y beneficios de los videojuegos
Con frecuencia escucho a los padres y madres criticar las videoconsolas, tablets, teléfonos móviles y ordenadores y la manera en que los niños hacen uso de ellas. Pero estos en sí mismos no son perjudiciales, sino por el contrario ofrecen singulares beneficios a su desarrollo. Es cierto que en algunas ocasiones, algunos niños y jóvenes hacen de los videojuegos su única actividad de ocio y esto por supuesto debemos evitarlo.
¿Qué tienen los videojuegos?
En primer lugar señalar que uno de los negocios más brillantes que existen en la actualidad es la creación y venta de videojuegos, es por ello que están perfectamente diseñados cumpliendo una serie de condiciones que inciden en nuestro bienestar y placer para producirnos un cierto enganche. Generalmente los videojuegos presentan una estructura de fondo común materializada en distintos formatos (deportes, juegos de rol, acción-aventuras, construcción de espacios, estrategia, simulación,…). Esta estructura se caracteriza por presentar desafíos muy estimulantes y muy bien secuenciados, teniendo siempre en cuenta las capacidades y habilidades del jugador, haciendo que se consigan victorias por las que ofrecen recompensas. Cuanto mejor sea el equilibrio entre fallo y éxito, mayor será el la seducción del juego, y por tanto el número de jugadores que lo consuman. Por el contrario, cuando no presentan con claridad alguno de estos aspectos los juegos caen en desuso. Ahí están entonces los diseñadores de videojuegos esforzándose por idear el mejor juego, el que consiga que los jugadores, nuestros niños y adolescentes, no se canse nunca de jugar, manteniendo sus niveles de dopamina, responsable de las sensaciones placenteras.
Perjuicios videojuegos
De las características citadas de los videojuegos surgen sus inconvenientes. Uno de los principales riesgos es el tiempo que pasan sentados frente a una pantalla y como esta actividad les impide hacer otras, tanto de ocio como referidas a sus responsabilidades. En algunos casos también fomenta el aislamiento. En casos de niños con escasas habilidades sociales, sobre todo adolescentes, los videojuegos les atrapan en un mundo sin problemas y los aíslan cada vez más de los grupos sociales.
Para evitar esto deberíamos marcar con claridad los diferentes ritmos cotidianos, ocio y responsabilidades, tiempo individual y tiempo en común, y no permitir, salvo excepciones, que estos se alteren. Otra medida interesante es moderar la compra y el alquiler de videojuegos; si continuamente se accede a nuevos juegos, mayor será la necesidad de jugar a ellos. No podemos olvidar el ofrecer al niño ocupaciones alternativas para su tiempo libre. Si tenemos planes para el sábado a la tarde, si salimos de casa no quedará más remedio que hacer otras actividades. Las salidas al aire libre, con otras familias y otros niños suele ser una buena idea para el tiempo de ocio muy bien acogida.
Beneficios de los videojuegos
Uno de los principales beneficios de los juegos está relacionado con la toma decisiones. En los videojuegos es necesario recoger información con rapidez para tomar decisiones adecuadas que les ayuden a superar la dificultad, actúan sobre un entorno, en el cuál pueden correr riesgos y cuyas consecuencias sólo tendrá sus efectos en el videojuego, pudiendo así experimentar y equivocarse. Por ese buen diseño son capaces de despertar en los niños tenacidad, cualidad que en otros contextos no son capaces de desarrollar por la falta de motivación. Algunos juegos de acción, aventura, estrategia, desarrollan ampliamente la memoria, la concentración, la capacidad visual, la coordinación óculo-manual, la planificación de acciones y la orientación espacial. Otros, como los juegos de actividad física, contribuyen a la coordinación general, el equilibrio, el ritmo, habilidades importantes para el aprendizaje en general. En algunos casos se utilizan los videojuegos desde un punto de vista terapéutico, como ocurre con las fobias, enfermedades con largas hospitalizaciones en niños y jóvenes, déficits de atención y memoria, entre otros. Por estas y otras razones debemos integrar en la vida de los niños los videojuegos, pero haciendo un uso razonable de ellos.

Dolores Armas
Lic. en Psicopedagogía
Colaboración especial de la Asociación de Pedagogía de Galicia “APEGA” con Carriola de Marín
Fuente: Carriola de Marín


